Consejos para una transformación digital más sencilla

La transformación digital ya es un hecho en el sector hortofrutícola. Sin embargo, existen falsas teorías sobre este proceso que pueden condicionar a muchas empresas a la hora de tomar decisiones. Y esto, a su vez, puede derivar en errores y en una transformación menos fructífera de lo que podría ser. Veamos qué consejos nos pueden ayudar durante el proceso.

1. Asumir que la consultoría no es mágica

Una cosa es delegar ciertos puntos en nuestros consultores y otra muy distinta desentendernos por completo de la transformación digital. Quien mejor conoce la empresa es la propia empresa y, aunque la consultora nos ayude a encauzarnos durante el proceso de transformación, ellos no tienen todas las respuestas y soluciones a nuestros problemas empresariales. Por eso, además, es importante informar de hacia dónde queremos ir y cuáles son los objetivos que queremos lograr con la transformación.  

2. Empezar con pequeños cambios y después ir a más

Cuando pensamos en la transformación digital solemos imaginarnos un proceso que abarca grandes dimensiones. Sin embargo, no tiene por qué ser así. Si la organizamos de manera que empecemos dando pequeños pasos, (mejora de nuestros equipos informáticos, formación digital de los trabajadores, búsqueda de asesoramiento especializado, etc) la modernización nos resultará mucho más sencilla y alcanzable. Lo ideal es tratarlo como un proceso gradual y cuando hayamos asimilado los pequeños cambios, ir más allá.

3. Barajar bien los costes de implantación

La transformación digital no tiene por qué suponer unos costes desorbitados. Las posibilidades de implantación son prácticamente infinitas y, por ello, debemos estudiar qué es lo que mejor nos situará de cara a nuestra competencia y que esté dentro de nuestras posibilidades. Por eso, es importante realizar un estudio previo y establecer unos objetivos determinados a través de un plan de negocio que nos será de gran ayuda para enfocarnos hacia una transformación exitosa. También es aconsejable incidir en que el cambio digital ha de orientarse hacia el aumento de nuestra productividad y no centrarnos en la simple y pura modernización tecnológica de la empresa.

4. ¿Modernización tecnológica o transformación digital?

Como acabamos de señalar en el punto anterior, una transformación digital no solo supone un cambio tecnológico puntual en nuestra empresa. Hemos de ser conscientes de que se trata de un cambio global que afecta, si no a todas, a varias áreas de nuestro negocio: gestión diaria, prestación de servicios, estrategia, nuevos canales de venta y de procesos de negocio, relación con el cliente, comunicación o contratación. Por tanto, hemos de tener en cuenta que la tecnología solo es una herramienta más del proceso de transformación.

5. Lograr una coherencia entre digital y no digital

La experiencia de usuario de nuestros clientes ha de situarse al mismo nivel tanto en formato digital como no digital. No podemos ofrecer servicios que no mantengan una coherencia. Esto significa que aspectos como la agilidad en el trámite y la calidad de la experiencia de nuestro cliente debe ser primordial para nuestro enfoque digital. De lo contrario, todos nuestros esfuerzos pueden ser insuficientes o incluso inútiles.  

6. Priorizar la seguridad en nuestra empresa

¿Cuántas empresas han visto peligrar su información interna o directamente han perdido sus datos? Muchas. ¿Y cuántas tenían un plan de seguridad para que el impacto fuera mínimo? Probablemente, pocas. Esto se debe a que no damos suficiente importancia a la seguridad de los datos o que ni siquiera lo contemplamos en nuestro plan digital. Pero en lugar de enfrentarnos al problema cuando ya es demasiado tarde, lo mejor es prevenirlo siguiendo una serie de medidas preventivas, como la de un sistema de copias de seguridad o un control de usuarios.  

Conclusiones

Si partimos de unas premisas claras y evitamos dejarnos llevar por las modas o los falsos mitos, el proceso de transformación digital de nuestro almacén no solo nos resultará más sencillo de abordar, sino que nosotros mismos sabremos qué objetivos debemos seguir y seremos los principales valedores del proceso. Una vez tengamos claros nuestros objetivos, será el momento de buscar el apoyo de consultores especializados que nos acompañen durante el proceso de transformación digital.

¿Estás pensando en preparar un transformación digital para tu empresa hortofrutícola? Queremos ayudarte.

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