¿Qué es el mal del colador?

El tiempo pasa, se agotan los recursos y parece que tu empresa apenas ha cambiado… Si tienes la sensación de que no estás progresando en tu negocio con la intensidad que deseas el diagnóstico es claro: sufres del mal del colador.

Imaginemos que tenemos una botella que queremos llenar con agua y nos servimos de un colador para ello. La botella simbolizaría tu objetivo: que el negocio progrese a buen ritmo y se dirija hacia el camino correcto; el agua representaría tus recursos que, obviamente, son limitados (tiempo, dinero, personal, energía, etc); y, por último, el colador es que el que simboliza la forma en que distribuyes tus recursos.

Si viertes todo el agua que tienes por el colador conseguirás que tu botella se llene con tan solo unas gotas, mientras que el resto se dispersará por todos lados. Lo más inteligente sería utilizar un embudo para dosificar nuestra agua sin desaprovechar buena parte, ¿verdad? La conclusión que extraemos con esta metáfora es clara: estás malgastando los recursos de tu negocio.

Conocer el Coste de Oportunidad

Existen multitud de oportunidades en las que podemos invertir nuestro tiempo y dinero, pero lo más complicado es priorizar en qué debemos gastar estos recursos, porque no son infinitos. Aquí es donde entra en juego el Coste de Oportunidad, esto es, aquello a lo que estamos renunciando cuando invertimos tiempo y dinero en una tarea concreta.

Si nuestros esfuerzos no se dirigen a lograr aquellas cosas que de verdad importan para nuestro negocio estaremos trabajando en balde. Más vale pensar bien qué oportunidades elegimos perseguir y qué distribución hacemos de nuestros recursos. Por ello es muy importante conocer cuál es el Coste de Oportunidad de lo que hacemos.

La Regla 80/20

En relación con el Coste de Oportunidad existe esta otra regla muy aplicada en economía, la regla 80/20 o Principio de Pareto, que consiste en que el 20% o menos de tus acciones producen el 80% o más de tus resultados y, por ende, el 80% de tus acciones producen el 20% restante.

La pregunta que cabe plantearse es de dónde proviene o va a provenir el mayor porcentaje de ingresos de mi negocio porque, cuando identifiquemos ese 20% más rentable, entonces es donde debemos centrar la mayor parte de nuestros recursos.

Para ello:

  1. Selecciona bien los frentes de batalla según su incidencia real en el porvenir del negocio.
  1. Optimiza lo más interesante hasta que no puedas sacarle más jugo.
  2. No diluyas tus fuerzas en muchos frentes (trabajos administrativos, repetitivos, etc.).

En definitiva, para que tu negocio avance nada mejor que centrarte en lo que te aporta mayor rendimiento y dejar el resto de tareas para que tus empleados o tu software las realicen.

En OAX te ofrecemos un software con el que ahorrarás tiempo en la gestión, control y administración de tu almacén, por lo que podrás concentrarte en lo verdaderamente importante para ti: la consecución de los objetivos marcados en tu empresa agroalimentaria.

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