¿Qué estándar de calidad agroalimentario es mejor para mi empresa?

Uno de nuestros clientes nos hacía esta consulta: tenía previsto realizar en unos meses la implantación de una Norma de Seguridad Alimentaria. 

Introducción

Empujado por la creciente demanda que sus productos hortofrutícolas estaban experimentando en los últimos tiempos, nuestro cliente quería conocer nuestra opinión, ya que tenía varias propuestas sobre la mesa. Hay que decir que en OAX no nos dedicamos a la consultoría de estándares de seguridad alimentaria, pero debido a la naturaleza de nuestros software especializado en el sector  agroalimentario, prácticamente es inevitable estar al día en este tipo de cuestiones.

Pues bien, en este artículo queremos resumir la conversación con nuestro cliente y comentar qué aspectos habría que tener en cuenta a la hora de decidirse por una norma u otra.

Tipos de estándares

Primero debemos conocer cuáles son los estándares para el proceso y el producto más utilizados actualmente; estos son la IFS (International Food Standard) y la BRC (British Retail Consortium).

La IFS es una norma de calidad y seguridad alimentaria internacional (origen conjuntamente alemán, francés e italiano) que audita a minoristas y mayoristas de productos de marca. Esta norma trata de permitir la evaluación de la seguridad de los proveedores de alimentos y sistemas de calidad, de acuerdo con un criterio uniforme. Por lo tanto, la IFS es aplicada en todas las etapas de la cadena alimentaria posteriores a la explotación agrícola.

La BRC es una norma similar a la IFS, orientada a la calidad y seguridad alimentaria, establecida por la British Retail Consortium. Al igual que la IFS, son una serie de normas técnicas para la seguridad alimentaria que deben cumplirse en la cadena hasta llegar al consumidor final.

Una vez conocidos estos dos estándares, y para seguir con la ayuda a la selección de mi cliente, le destaqué aspectos que, bajo mi punto de vista, pueden ser decisivos en su tarea de elección y que resumo en los siguientes puntos.

Aspectos a tener en cuenta

Características de la empresa

A la hora de elegir un esquema de seguridad alimentaria para tu empresa, es muy importante que te asegures de que el esquema se adapta perfectamente a tu organización. Deberías seleccionar el esquema que mejor se adapte a la compañía, conociendo con exactitud las exigencias de las normas y de tus clientes.

Exigencia del cliente

Es la razón de mayor peso, y es que la gran mayoría de empresas distribuidoras agroalimentarias europeas exigen que sus proveedores cumplan algún tipo de estándar. Así que, si el cliente demanda una norma determinada, lo único que puedes hacer para mantener la relación comercial a medio y largo plazo es certificar por ella.

Pero valoremos otras razones no tan evidentes…

Nacionalidad de tus clientes extranjeros y la difusión de la norma

EL origen de tus clientes es un aspecto bastante importante, ya que dependiendo de la nacionalidad de estos, pueden exigirte uno u otro estándar.

El BRC empleado para responder a las necesidades de las distribuidoras británicas (miembros del British Retail Consortium) ha pasado a ser utilizado en el mundo por empresas minoristas y fabricantes de productos de marcas propias, sobre todo en Estados Unidos y Sudamérica. Actualmente existen un total de 13000 proveedores con certificación BRC en más de 100 países.

En el caso de IFS Food, la cifra, a día de hoy, de las empresas certificadas es de 17000 a nivel mundial; es la más globalmente difundida, habiéndose traducido en 20 idiomas, a diferencia de BRC que está disponible en tan sólo 10.

Por último, cabe señalar que el estándar IFS se encuentra sobre todo en Europa, siendo muy implantado en sus países de origen (Alemania, Francia e Italia); también es mayoritario en otros como España, y tienen presencia en continentes tales como América y Asia, sumando un total de 96 estados en todo el mundo. Actualmente, la norma IFS ha notado una fuerte expansión del número de auditorías de certificación, lo que invita a pensar —hoy por hoy— que la IFS podría convertirse en el estándar de calidad y seguridad alimentaria más solicitado en el futuro. Algo, por cierto, bastante importante a valorar a la hora de decidirse por una norma u otra.

Naturaleza de las normas

Aunque sus objetivos son los mismos, usan distintos medios para alcanzarlo. La base de cada auditoría es muy parecida, pero los criterios que siguen y sus niveles son distintos. Para IFS existe un sistema de clasificación y puntuación que no tiene BRC. En nuestra opinión, las diferencias entre ambas reside en cuestiones culturales. Por ejemplo, BRC permite certificar a un proveedor con una disconformidad importante, siempre y cuando dicho proveedor aporte pruebas objetivas de que ha subsanado tal disconformidad en el plazo de 28 días. En cambio, IFS en ningún caso permite la certificación si existe algún tipo de disconformidad.

Previsiones de futuro de cada estándar

Si los puntos anteriores no te ayudaron a tomar una decisión, quizá podrías seleccionar la que más “futuro” tenga. Bajo nuestro punto de vista, el estándar que se difundirá con más éxito será aquel que sea requerido a mayor número de empresas. Como previsiblemente hay mayor número de empresas del sector alimentario que quieren poner sus productos en Alemania, Francia, Italia y Holanda que respecto al Reino Unido, el estándar que acabará difundiéndose con más éxito será IFS, así que esta también puede ser una buena razón para elegir.

 

¿Has elegido ya con qué estándar de calidad y seguridad alimentaria vas a auditar? Nosotros podemos ayudarte a gestionarlo con nuestras soluciones informáticas. Escríbenos sin compromiso.

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